Hace un montón que no escribo y principalmente ha sido debido a la falta de tiempo. Después ya me ha ido dando pereza y tal, pero hoy... mira, tenía varias cosas por contar. Algunas buenas y otras que no. Empiezo por una que es malilla.
Hace un tiempo os comenté que haría la inscripción para que Marina entrase en la guardería pública; pues no ha tenido suerte. Suerte, sí, porque es un sorteo, literalmente. Y su número quedó fuera de la lista. Estaba la 23 en la lista de espera, así que ya no cuento con ello. Ya la apunté en una guardería privada y la semana próxima ya tengo que pagar matrícula. Agggh!
También comentaros que ya come bien la fruta, lo mío me ha costado. Pero lo que peor llevamos es la verdura con pollo. Horrible, a veces, hasta arcadas le dan. Le coge un asco a la pobre... pero bueno, yo lo voy intentando cada día. Hasta que el lunes la llevé a la pediatra y me aconséjó que cuando tuviera un día de estos en los que lo pasa tan mal, estuviera tres días sin darle el puré. Y así lo hice. Ayer y hoy parece que ha comido mejor, aunque no para tirar cohetes. Es de poca cuchara, mi hija. Eso sí, en cuanto ve un biberón se abalanza sobre él, ja ja ja ja.
Esta semana ya ha dicho "papá" un par de veces, y ya podéis imaginar, se le cae la baba al susodicho, ja ja ja. Yo espero con ansía el día que me mire y me diga "mamá", aaaiiii!
Ah, se me olvidaba, la bautizamos a principios de mes. Fue una celebración familiar, sólo 14 personas (tíos, abuelos y nosotros) Lo pasé de fábula, porque mi niña estaba radiante, y yo de verla, je je. Hicimos varias fotos y haré un álbum; ya compré unas cartulinas y después lo llevaré a encuadernar. Espero que quede presentable, no tenemos dinero para hacer esos álbumes de estudio que valen un pastón. Lo que sí hicimos, fue llevarla, unos días antes del bautizo, para hacerle unas fotos de estudio con el vestido que después llevó a la ceremonia. Y el día del bautizo les regalamos una foto a los abuelos (maternos y paternos) y también a las tías y tío de la niña. Fue una sorpresa, que no sabía nadie. Quedaron contentos.
Una cosa buena que tiene mi hija es que duerme toda la noche del tirón. Si algún día se despierta, puede ser por hambre o calor. Pero de momento nos ha dado pocas noches malas. Es un TESORO.
Bueno, creo que no me olvidó nada transcendente. Aunque podría estar toda la noche hablando de ella, es tan mona... A ver si ahora no tardo tanto en volver a escribir. Un beso.
13 de junio de 2008
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