20 de septiembre de 2008

Me he convertido en mi madre

Después de tantos años de no entender a mi madre... ja ja ja.

Veréis, están echando un anuncio nuevo en la tele en el que los niños se pueden cepillar los dientes a la vez que escuchan música con un cepillo que es la ostia, ya que además tiene diferentes sabores (o algo así, no me ha quedado muy claro, lo he visto desde la cocina). Pero lo "bueno" ha sido mi reacción al oir tal barbaridad:

- Sí claro, para que se pongan a cantar con la boca llena de jabón y embadurnen todo el espejo. Una mierda le compraba yo...

Y mi pareja me ha contestado:

- En lo que estás pensando... (y se ha reído, pero ha flipado porque a él no se le ha ocurrido).

Así que me he dado cuenta de que me estoy convirtiendo en mi madre. Cuando éramos pequeños y anunciaban algo así novedoso y singular, y yo o mis hermanos decíamos que lo queríamos, su contestación solía ser:

-"Para que me pintéis las paredes", o "para que manchéis más las puertas" o cualquier respuesta por el estilo.

Y yo pensaba:

-Como se le ocurre pensar en eso y no en lo divertido del juguete (o lo que fuera).

Pues ahora ya lo sé: PORQUE LO LIMPIO YO.

Un saludo, en especial a todas las mamis que me entienden.

Mar

13 de junio de 2008

Guardería, purés y demás...

Hace un montón que no escribo y principalmente ha sido debido a la falta de tiempo. Después ya me ha ido dando pereza y tal, pero hoy... mira, tenía varias cosas por contar. Algunas buenas y otras que no. Empiezo por una que es malilla.

Hace un tiempo os comenté que haría la inscripción para que Marina entrase en la guardería pública; pues no ha tenido suerte. Suerte, sí, porque es un sorteo, literalmente. Y su número quedó fuera de la lista. Estaba la 23 en la lista de espera, así que ya no cuento con ello. Ya la apunté en una guardería privada y la semana próxima ya tengo que pagar matrícula. Agggh!

También comentaros que ya come bien la fruta, lo mío me ha costado. Pero lo que peor llevamos es la verdura con pollo. Horrible, a veces, hasta arcadas le dan. Le coge un asco a la pobre... pero bueno, yo lo voy intentando cada día. Hasta que el lunes la llevé a la pediatra y me aconséjó que cuando tuviera un día de estos en los que lo pasa tan mal, estuviera tres días sin darle el puré. Y así lo hice. Ayer y hoy parece que ha comido mejor, aunque no para tirar cohetes. Es de poca cuchara, mi hija. Eso sí, en cuanto ve un biberón se abalanza sobre él, ja ja ja ja.

Esta semana ya ha dicho "papá" un par de veces, y ya podéis imaginar, se le cae la baba al susodicho, ja ja ja. Yo espero con ansía el día que me mire y me diga "mamá", aaaiiii!

Ah, se me olvidaba, la bautizamos a principios de mes. Fue una celebración familiar, sólo 14 personas (tíos, abuelos y nosotros) Lo pasé de fábula, porque mi niña estaba radiante, y yo de verla, je je. Hicimos varias fotos y haré un álbum; ya compré unas cartulinas y después lo llevaré a encuadernar. Espero que quede presentable, no tenemos dinero para hacer esos álbumes de estudio que valen un pastón. Lo que sí hicimos, fue llevarla, unos días antes del bautizo, para hacerle unas fotos de estudio con el vestido que después llevó a la ceremonia. Y el día del bautizo les regalamos una foto a los abuelos (maternos y paternos) y también a las tías y tío de la niña. Fue una sorpresa, que no sabía nadie. Quedaron contentos.

Una cosa buena que tiene mi hija es que duerme toda la noche del tirón. Si algún día se despierta, puede ser por hambre o calor. Pero de momento nos ha dado pocas noches malas. Es un TESORO.

Bueno, creo que no me olvidó nada transcendente. Aunque podría estar toda la noche hablando de ella, es tan mona... A ver si ahora no tardo tanto en volver a escribir. Un beso.

23 de marzo de 2008

Momentos íntimos

Me gustaría compartir un recuerdo precioso que atesoro con gran cariño.

Esto pasó cuando Marina tenía todavía días, a lo sumo dos semanas. Pues estaba ella llorando de hambre (pero a pleno pulmón la niña), la cogí en brazos y la puse en posición de amamantar. De repente paró en seco (rotundamente en seco) porque vió el pecho, puso su mano encima de éste con delicadeza, alzó la vista hasta mirarme de frente para agradecérmelo . Fue un momento de gran ternura que me llegó alma de tal manera... y hecho este gesto, que yo interpreté de agradecimiento, volvió a bajar la mirada y se puso a mamar.

NUNCA LO OLVIDARÉ. Marina, t'estimo.

9 de marzo de 2008

Papillas de frutas.


¡NOVEDAD! Marina ayer comió su primera papilla de frutas.


Le puse plátano, pera y zumo de naranja, pero tal como me indicó la pediatra, en cantidades pequeñas; porque era de esperar que sólo la probaría, y así fue.


Pero estamos contentos, porque de momento no puso cara de asco. Lo que pasa es que no sabía como se come con cuchara. Qué gracia...


Hoy le he puesto menos zumo de naranja, porque salía demasiado líquida, y en vez de la pera, manzana. Pues le ha gustado. Le he preparado también muy poquita, pero se ha comido la mitad.


Pues ya véis, ya comiendo con cuchara y todo. Y en quice días ya puedo empezar con los cereales. Y es que el tiempo pasa volando...

4 de marzo de 2008

Inscripción en la guarderia


Bueno, pues yo ya me estoy moviendo, porque en septiembre tendrá 10 meses y empezará la guardería.

De momento, para hacer la pre-inscripción en la pública tengo que esperar hasta la primera semana de mayo; pero ayer ya fui a ver una privada, en mi barrio, por si no me la admiten en la pública. La pega es que hasta junio no sabré si la admiten.

Y en la privada no sé cuándo me van a "exigir" la matrícula en la privada, para reservar la plaza de Marina, pero son 195 euros y los perdería si después va a la pública. En fin, esto es un rollo.

No me gustó una cosa que vi. Calientan el agua de los biberones con un microondas. No puedo comparar con otras guarderías, pero el pediatra me dejó claro que no se debe calentar con el microondas. También lo ponen en los botes de la leche en polvo.

Sólo quiero añadir una cosa, cambiando de tema. Hoy mi amiga Marta ha tenido a su hija Martina (es la segunda, la mayor tiene 4 años).

ENHORABONA NENA!!!

24 de febrero de 2008

Viva el desorden... o no.


El domingo por la mañana visitamos a unos amigos. Un matrimonio con una niña de 4 años recién cumplidos y otra en camino, le quedan dos o tres semanas para salir de cuentas.

Pues bien, me ha asustado un poco comprobar el estado del comedor: con muñecas por todas partes. Me gusta el orden. Creo que es una manera sencilla de conservar la casa limpia, y siempre es más rápido de limpiar cuando está todo ordenado. Ya que no tengo el tiempo que me gustaría para limpiar mi casa, he optado por mantener en la medida de lo posible el orden, y digo en la medida de lo posible porque no vivo sola, están mi pareja y la niña.

Pero ya estoy viendo, que ahora es fácil porque Marina es pequeña; seguro que más adelante me pasa lo que a mi amiga. Seguramente ella tampoco pensaba llegar a este punto. Intentaré que a mí no me pase ya que mi piso es minúsculo, no como el de ella (que es uno normal), si encima tiene que estar patas arriba de juguetes, me desmorono. Sé que con críos hay que ser un poco condescendiente y ya me he habituado un poco al cambio que ha representado en mi rutina tener a mi hija, pero también pienso, que hay que mostrarles disciplina desde pequeños. Y ya con 4 años, no sé yo...

No quiero juzgar a nadie, a saber qué me encontraré yo... Un beso, seguiré escribiendo

22 de febrero de 2008

Vuelta al trabajo


Ayer me reincorporé al trabajo después de terminar mi baja por maternidad.

Como ya os conté tengo reducción de jornada, más la hora de la lactancia, así que trabajo 4 horas. Pues claro, trabajar la primera semana jueves y viernes y con este horario tan estupendo, se me ha pasado muy rápido. Entre que abres el ordenador, revisas los papeleos de la mesa, café, reunión y un par de cositas... ése fue mi primer día. Hoy viernes, he estado casi las 4 horas, enfrente del ordenador y ya me picaban las ojos.

Bueno, lo que quiero compartir con las mamis que me lean, es que ha sido bastante menos duro de lo que pensaba. ¡Claro que me acuerdo de ella en todo momento! Pero yo he elegido con quien se quedaba y eso me da mucha tranquilidad. Creo que la dejo en buenas manos. Estos dos días se ha portado genial y no ha tenido ningún "trauma".

Y para mí, es satisfactorio volver a mi trabajo y comprobar que me han echado un poquito de menos, y que así han valorado mi trabajo. Además me recuerda que además de mami, (aunque mamá por encima de todo) sigo siendo esposa, amiga, compañera, hija, hermana...

Seguiré escribiendo, aunque no lo lea nadie, ja ja ja. Hasta la próxima.

19 de febrero de 2008

Vivir el presente

Siempre he vivido pensando en el mañana:
A los 13 quería tener 16 para poder entrar en la discoteca.
A los 16 quería tener 18 para poder irme de casa (no para irme, pero sí para poder hacerlo si quería).
A los 18 quería saber cuando me iría de casa.
A los 26 me independicé y deseaba vivir en pareja.
A los 27 me fui a vivir con mi pareja (la que tenía en ese momento) y soñaba ser madre.
Y así sucesivamente, y a groso modo, hasta el día de hoy. También ha habido una época de mi vida en la vivía en el pasado, pero eso también pasó.

El hecho de ser madre, lo estoy viviendo como nunca antes en mi vida he vivido ninguna experiencia. Vivo el presente. Saboreo cada minuto que paso junto a mi hija. Cuando le doy de comer, cuando la baño, cuando la duermo, cuando la saco de paseo o cuando tenemos nuestras conversaciones. Es lo mejor...

Incluso cuando estoy tan cansada que creo que podría dormir colgada de un alambre, incluso en esos momentos, soy feliz.

14 de febrero de 2008

JORNADA REDUCIDA

Qué alegria me dieron ayer. BIEN!!!
Me llamaron del trabajo, (bueno, en realidad tuve que llamar yo, a falta de una semana de reincorporarme después de mi baja maternal), para hablar del horario que haré a partir de ahora. De momento yo contaba con la hora de la lactancia, pero también quería, si era posible, que me redujesen en dos horas la jornada. Además tengo la ventaja de trabajar intensivo de mañana. Eso en una mujer es muy importante. Al menos, para las que como yo, llevamos una casa; y además ahora con bebé. Total, resumiendo que me confirmaron que me concedían la reducción. Ahora trabajaré 4 horas al día. Más adelante, cuando la hora de lactancia se acabe, ya serán cinco. Pero que alegría, podré estar más tiempo con mi niña que con el que yo contaba. Me repito, que bien.

Bueno, pues ya seguiré contando las novedades de mi vida de mami. Ciao.

7 de febrero de 2008

Chupete


Tengo un problema con mi hija. Desde que nació le he dado el pecho exclusivamente, hasta hace poquito que le empecé a dar algún biberón por la tarde.

Debido a eso ha aprendido a consolarse en momentos de sueño, angustia, fatiga, miedo... lo que sea con mi pecho. He intentado darle un chupete, (bueno he probado con varios ya) y no los quiere. Lo mucho que he conseguido es que lo aguante 15 minutos y porque la mayor parte del tiempo se lo sujeto yo. ¡Claro! No es lo mismo el chupete que la teta. No es tonta, no.

Pero ahora ya me preocupa, porque cuando vaya a trabajar no tendrá la teta y se meterá unos hartones de llorar... Y la pobre señora que me la cuida y mi madre también, se volverán locas. Me quedaré sin canguros. ¿Cómo hago para que le guste el chupete?

Baja maternal

¿Para cuándo los seis meses de baja maternal? Los médicos no han parado de repetirme lo importante que es para los hijos la lactancia materna, cosa que he hecho desde el primer día. Ya lo tenía decidido incluso antes de quedarme embarazada. Yo también pienso que es muy bueno; no sólamente por los beneficios de la leche materna, sino también por el vinculo que se crea entre la madre y el bebé.

Pero ahora me quedan sólo quince días de baja y ya estoy quitándole tomas de pecho a mi hija, sustituyéndolas por tomas de biberón, para que se vaya acostumbrando.

Además tendríamos que ponernos ya a nivel europeo en temas de bajas maternales. Yo considero que seis meses sería lo ideal. Menos mal, que al menos han pensado un poco en los papis, que también tienen su derecho a disfrutar del peque. Aunque el primer mes se disfruta poco, la verdad. Sobretodo la madre que no reconoces ni tu cuerpo. Parece que te ha pasado un camión por encima, ja ja ja. Lo digo por el cansancio.

Yo no me puedo quejar, todo fue perfecto. Pero nadie te quita: el dolor de los puntos de la episiotomia (lo digo bien, ¿no?), la subida de la leche, el dolor de espalda por tener al niño en brazos casi a todas horas, los entuertos... Pero bueno, todo se supera. Y además, lo mejor es que por fin conoces a tu hijo/a después de nueve meses de espera.

Para mí, mi hija es lo mejor que me ha pasado. Me ha convertido en una persona paciente y que ya no me preocupo sólo de tener la casa arreglada. No soy ni mucho menos una persona que esté todo el día con la fregona en la mano, pero por si hay alguna chica que me lea le daré un consejo: despreocúpate de la casa y de las comidas. Ahora tienes que estar sólo por tu hijo. El tiempo pasa muy rápido y debes disfrutar de él cada segundo.

No escuches esas abuelas, amigas, vecinas o quien sea, que te diga que no hay que viciarlos cogiéndolos en brazos. Creo que están equivocadas, si llora hay que consolarlo, y cuanto más tardes en cogerlo, más largo será el llanto y por consiguiente el rato en brazos. Pero también enséñale a estar en su hamaquita, o donde tengas pensado, para que se acostumbre a esos pequeños ratos sólo. O contigo en la habitación pero sin cogerlo.

No sé qué coño hago yo dando consejos. Mi hija tiene sólo tres meses, y ya me doy cuenta de las cosas que podía haber hecho mejor. ¿Sabes qué? Que nadie te dé consejos, ni siquiera hagas lo que has leído. El mejor consejo que te voy a dar es éste, no aceptes consejos. Como mucho, de tu pediatra e infermera.

Pues nada, si puedo (me gustaría) iré contando mis avatares de mami nobel. Un besito

5 de febrero de 2008

Ya soy mami

Ser madre es toda una experiencia. Lo más hermoso en la vida. Ya hace mucho tiempo que quería ser madre, pero las cosas son como son y la vida va a su ritmo. Tal como dijo John Lennon... bueno no me repetiré, ya so sabéis.

Se llama Marina y es una preciosidad, simpática, cariñosa, espabilada... vamos: la REINA de la casa. A su padre se le cae la baba con ella, y a mí claro. Quiero disfrutar cada segundo que me regala, porque todas las mamis me dicen que aproveche el tiempo que se va rápido. Así que voy a escuchar esos consejos. Y si el piso está más desordenado o sucio que de costumbre, no me tiene que importar (cuesta a veces pero compensa estar más con mi hija).

¡¡¡¡La quiero tanto!!!!